Asesinados dos dirigentes de ANUC en Risaralda

ANUC

 

 

Hoy tenemos que registrar con dolor e indignación el resurgimiento de hechos que han atentado contra la vida de nuestros dirigentes.

 

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COMUNICADO

 

Cuando con toda la esperanza considerábamos que el país y particularmente la ANUC comenzaban a vivir mejores épocas apartados de esa cruel violencia que nos ha azotado durante más de 4 décadas, hoy tenemos que registrar con dolor e indignación el resurgimiento de hechos que han atentado contra la vida de nuestros dirigentes.

En esta ocasión denunciamos el vil asesinato de los compañeros REINEL DE JESÚS CANO, presidente de la ANUC-La Virginia, en Risaralda, el cual fue perpetrado el Jueves, 24 de Julio. Y el del compañero PABLO GARCÍA LLANO, gerente de Coagro-Pereira, ANUC, hecho que se materializó en el corregimiento La Bella de Pereira, apenas unas horas después de que había acompañado al sepelio del presidente de Anuc-La Virginia.

PABLO GARCÍA LLANO era hijo de hijo del presidente de ANUC-Risaralda y Vicepresidente Nacional de la ANUC, José Alirio García Serna.

La Junta Directiva Nacional de la ANUC, sus órganos de control y disciplina, así como las asociaciones departamentales de ANUC en todo el país repudiamos esta violencia infame y cruel que sigue golpeando sin piedad a la ANUC en cabeza de sus dirigentes.

Exigimos a los responsables de tan aberrantes crímenes y a todas las fuerzas violentas tener respeto por la vida de nuestros asociados, así como la de los demás campesinos y colombianos de bien como fueron PABLO y REINEL cuyo único pecado fue el de servir con entusiasmo a sus compañeros campesinos y trabajar incansablemente por lograr el sueño de consolidar una ANUC amplia, participativa, reconocida y respetada como fiel defensora de los derechos y necesidades de los campesinos de nuestro país.

Se han segado unas vidas valiosas y progresistas, deseosas de la justicia social, pero no se ha exterminado el derecho y la esperanza de nuestra organización a contar con una sociedad más humana y en paz.

Exigimos del gobierno nacional, de las autoridades y organismos de seguridad, la protección a las familias de las víctimas, así como las garantías plenas y reales para que la ANUC pueda seguir ayudando a la solución de las necesidades de los campesinos en Colombia, pero no a costa de los centenares de muertos que ya nos ha tocado aportar.

Exigimos pronta y cumplida justicia por estos crímenes que no pueden quedar impunes como los otros centenares de asesinatos que ha tenido que afrontar la ANUC y que habiendo sido denunciados ante las autoridades, no se conocen resultados concretos, mientras el estado y la sociedad mantienen su indiferencia y hasta estigmatizan a la dirigencia campesina y a nuestra organización.

Basta Ya. Paren la violencia, permitan que el campo resurja y que la dignidad de nuestras vidas se respete.

Al compañero Alirio, a la señora Ofelia, a sus hijos y demás familiares, así como la familia de REINEL, nuestro más sentido saludo de condolencia, nuestra solidaridad y respaldo. Oramos porque el todo poderoso les de la fortaleza necesaria para afrontar esta prueba y llene consuelo sus espíritus para seguir adelante.

PABLO Y REINEL. Que dios los lleve a su reino. Paz en su tumba.

JUNTA DIRECTIVA NACIONAL DE LA ANUC

 

Tomado de: http://www.colectivodeabogados.org/Asesinados-dos-dirigentes-de-ANUC

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