SIN VERDAD NO HAY JUSTICIA

Don Berna

La Fiscalía omite hacer un escrutinio serio de las condiciones de elegibilidad del postulado, el cual ha dosificado la verdad en su intervención en el proceso especial de justicia y paz

El siguiente texto es la opinión y responsabilidad del autor y no compromete la opinión y responsabilidad del medio aquiestamos.net

 

Este nueve (9) de junio la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Medellín convocó a la continuación de la diligencia de legalización de los cargos proferidos por la Fiscalía al postulado Diego Fernando Murillo Bejarano, alias “Don Berna”.

Esta actuación en el marco del proceso transicional se había iniciado el pasado primero (1) de abril. Cuando se esperaba que el delegado del ente acusador presentara los cargos al postulado, este de manera sorpresiva opto por recusar a la Magistrada María Consuelo Rincón Jaramillo y al Magistrado Rubén Darío Pinilla Cogollo por considerar que los mismos en el auto del cuatro (4) de septiembre de la pasada anualidad se habían pronunciado de fondo sobre el asunto sometido a su escrutinio.

Como se recordará en el aludido auto la Sala de Conocimiento de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Medellín, luego de un exhaustivo análisis de contexto y de distintos elementos de convicción, concluyó que la desmovilización del Bloque Cacique Nutibara fue ficticia y que siete de los integrantes de esta estructura paramilitar postulados a la pena alternativa no cumplían los requisitos de elegibilidad, por no haber aportado eficazmente al reconocimiento de los derechos de las víctimas, proporcionando una confesión plena y veraz de los delitos perpetrados en su condición de integrantes de la estructura paramilitar antes referida.

Cuando se esperaba que la Fiscalía adicionara el escrito de acusación para cumplir con los requisitos previstos en la Ley 1592 de 2012, toda vez que había solicitado a la Magistratura prórrogas para cumplir con este propósito, el Fiscal 45 de la Unidad Nacional de Justicia y Paz optó por mantener incólume su escrito de acusación presentado el día dieciséis (16) de noviembre de 2012, pliego de cargos en que no se recogieron las peticiones presentadas por los representantes de víctimas en la diligencia de formulación de imputación al postulado Diego Fernando Murillo Bejarano.

Es evidente para las organizaciones que suscribimos el presente documento, que la intención de la Fiscalía es abstraer a la Sala de Conocimiento de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Medellín del control de legalidad de los cargos formulados al precitado postulado, razón por la cual su petición es coadyuvada por la defensa del señor Murillo Bejarano y desafortunadamente también por algunos representantes de víctimas adscritos a la Defensoría Pública que al parecer consideran que el único interés que asiste a sus representados es el economico, razón por la cual consideran que su intervención en el proceso de justicia transicional se reduce al incidente de reparación.

Nos resulta también claro que la Fiscalía omite hacer un escrutinio serio de las condiciones de elegibilidad del postulado, el cual como lo hemos sostenido ha dosificado la verdad en su intervención en el proceso especial de justicia y paz, razón por la cual en el escrito de acusación objeto de estudio de la Magistratura, por parte alguna se alude la intervención de sectores económicos, políticos y de la fuerza pública en los delitos endilgados a Diego Fernando Murillo Bejarano.

La aceptación de cargos por parte del postulado en su condición de Inspector General de las Autodefensas y mando de los Bloques Cacique Nutibara y Héroes de Granada y Tolova, no es una contribución a la Verdad que reclaman la sociedad y las víctimas como condición necesaria de justicia y garantía de no repetición, por el contrario es un mecanismo de encubrimiento de los reales instigadores y promotores del proyecto paramilitar.

No ha realizado el postulado una confesión plena y veraz que dé cuenta de la razón por la cual las estructuras paraestatales consideraron como objetivo militar a distintas organizaciones y defensores de derechos humanos de su criminal accionar.

En sus intervenciones iniciales tanto en el proceso penal ordinario, como en el especial de justicia y paz, Diego Fernando Murillo Bejarano sostuvo que los integrantes del Bloque Cacique Nutibara no tuvieron relación alguna con integrantes de la fuerza pública, sin embargo ante una Corte Federal de los Estados Unidos y conminado por la activa intervención de las víctimas, reconoció que en el devenir de la Operación Orión, con la cual se inauguró la política de seguridad democrática, los paramilitares ingresaron a la Comuna Trece de la ciudad de Medellín de la mano de los Comandantes para esa época de la Cuarta Brigada y de la Policía Metropolitana, Mario Montoya Uribe y José Leonardo Gallego Castrillón.

Otro aspecto que ha sido tangencialmente dilucidado en Justicia y Paz es lo atinente a los cadáveres inhumados en distintas fosas comunes ubicadas en zonas suburbanas de la ciudad de Medellín, sobre este tópico Diego Fernando Murillo Bejarano ha sostenido que sus subalternos le han informado sobre la existencia de once de estas fosas en las cuales le manifiestan pueden estar sepultadas trescientas personas, sin que haya aportado información alguna que permita la ubicación de las personas desaparecidas.

Como puede observarse, de abordar concienzudamente la Fiscalía el estudio de los requisitos de elegibilidad del postulado, necesariamente deberá solicitar su exclusión de justicia y paz, insistimos en sostener que no nos asiste ningún ánimo vindicativo en relación al postulado, hemos sido los primeros en rechazar la extradición de los jefes paramilitares, así como las amenazas proferidas contra sus familiares y representantes judiciales en el propósito de silenciarlos.

 

INSTITUTO POPULAR DE CAPACITACIÓN

COMISIÓN COLOMBIANA DE JURISTAS

CORPORACIÓN COLECTIVO DE ABOGADOS JOSÉ ALVEAR RESTREPO

CORPORACIÓN JURÍDICA LIBERTAD

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